El estudio analiza la violencia derivada de muchas protestas de BLM a lo largo del país. Imagen: marca.com

El grupo de la Universidad de Princeton estudia 3 meses de protestas de Black Lives Matter. La intención es mostrar que son “abrumadoramente pacíficos”. Pero el informe revela casi 570 manifestaciones violentas (disturbios) en casi 220 lugares repartidos por todo el país

El estudio de Princeton dice que menos del 10% de las protestas relacionadas al movimiento de izquierda terminaron en violencia. Pero el porcentaje no refleja la realidad, si tenemos en cuenta que, a la fecha, se dieron más de 570 manifestaciones violentas, en 220 de 2400 localidades. El porcentaje es bajo, pero el número total de disturbios no es para nada despreciable.

Mapa de las manifestaciones pacíficas (azul) y violentas (naranja) desde junio hasta septiembre de este año (la franja de tiempo que se usó en el estudio).

El estudio también muestra la percepción del pueblo estadounidense: el 42% considera que las protestas realizadas por BLM son violentas y tienen como objetivo “destruir la propiedad”, según una encuesta realizada por FiveThirtyEight.

Según el informe, “En muchos casos, las manifestaciones violentas se han dirigido específicamente a estatuas que se considera que representan el legado de violencia racista del país, como monumentos que celebran figuras coloniales, propietarios de esclavos, y líderes confederados. Desde el asesinato de Floyd, hubo al menos 38 incidentes en los que los manifestantes han dañado significativamente o derribados monumentos en todo el país, incluyendo estatuas del presidente confederado Jefferson Davis y del explorador colonial Cristóbal Colón. Aunque estos incidentes representan un pequeño subconjunto de manifestaciones, la tendencia indica un aumento en este tipo de disturbios”.

La mayoría de las protestas comenzaron tras la muerte de George Floyd, un delincuente negro de la ciudad de Mineápolis (Minnesota). La muerte se dio, a priori, a manos de un policía blanco que, al colocar su rodilla en el cuello del asaltante, provocó su muerte por asfixia. Evidencia posterior puso en duda esta teoría y, a día de hoy, existen más dudas que certezas.

George Floyd: nueva filmación podría cambiar la historia del polémico evento

Floyd desencadenó las protestas del grupo de izquierda Black Lives Matter, además de acrecentar la percepción de que Estados Unidos es un país racista. En este otro informe que hicimos, queda desmentido el mito racista del país del norte:El racismo en Estados Unidos: dato vs relato