Matías Martínez, el acusado por el asesinato de Úrsula Bahillo.

Úrsula ya había denunciado al asesino, quien además tenía otras denuncias por violencia sexual. Las denuncias se hicieron, y el sistema burocrático y judicial quedó inerte.

Igual que en otros tantísimos casos, el progresismo garantista sigue haciendo de las suyas. Jueces, fiscales y políticos no ponen la lupa donde deben.

¿Cuándo se activa el proceso del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la provincia de Buenos Aires? Mucho tuiter, mucha “e”, pero necesitamos sacar de sus lugares a los responsables públicos de estos hechos.

Que los diputados, senadores o particulares realicen la denuncia, que todo un país los va a acompañar. Inicien el sumario por mal desempeño a jueces y fiscales. Si tan preocupados están por la violencia sexual, ¡Tomen acciones concretas!

Sería de esperar que los 2/3 del Jurado de Enjuiciamiento condenen la incompetencia, el obrar contra los intereses del pueblo, la falta de atención suficiente y la carencia de moral e integridad de espíritu de quien (no) tomó las medidas preventivas para salvar a las víctimas.

Y hago referencia a hechos, en plural, porque no es la primera vez. Llevamos años, incluso durante la pandemia, en que todo tipo de acusados y culpables salieron a las calles por decisión de jueces garantistas que llenan sus fallos de expresiones inclusivas, pero actúan al margen de la razón y en desmedro de los ciudadanos.

A nivel federal en 180 días, según el plazo constitucional, deberíamos ya tener dictado el fallo y jueces removidos. El caso Úrsula es nuevamente una consecuencia de mal desempeño, de irresponsabilidades, no perdamos el envión, exijamos una justicia de verdad y medidas reales.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here