Fuente: iProfesional

El 1 de agosto de 2018 se informaba de las primeras 12 detenciones en el marco de la causa denominada mediáticamente como “cuadernos de las coimas”.

Dos años atrás se anunciaba la el arresto de un primer grupo de empresarios y funcionarios vinculados al gobierno kirchnerista. La causa, a cargo del juez Claudio Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli, se iniciaba gracias a investigaciones realizadas por el Diario LA NACIÓN. 

Fue el periodista Diego Cabot quien, de la mano del expolicía Jorge Bacigalupo, recibió los manuscritos realizados por Oscar Centeno, que relataban un comprometedor entramado de coimas. 

Los hechos habrían tenido lugar entre 2005 y 2015, mientras el autor de los cuadernos trabajaba como chofer de Roberto Baratta, ex Secretario de Coordinación del gobierno de Cristina Kirchner.

La iniciativa de documentar todo lo acontecido en los viajes la habría tomado, según el propio Centeno, por una costumbre adquirida en su paso por las Fuerzas Armadas: “yo [a] los cuadernos los empecé a escribir por una costumbre castrense de anotar fecha y hora de los lugares donde uno va. Así hacen los militares pues se tiene una hoja y se va anotando a dónde se va. Cuando vi que las personas que trasladaba empezaron a llevar bolsas con dinero empecé a anotar con mayor precisión todos los datos que veía o tomaba conocimiento.”, aseguró Centeno en su declaración. 

Fuente: La Nación

El rápido avance de la Justicia se debió, en gran parte, a la contribución que realizaron los “arrepentidos”: personas que, estando involucradas en los hechos, deciden colaborar con la justicia a fin de reducir su condena. Esta figura ha sido cuestionada por los medios kirchneristas, que en todo momento aseguraron la existencia de una persecución judicial contra la oposición.

La causa

La trama denunciada, que ya fue elevada a juicio oral, consistió en un sistema de retornos por asignaciones de la obra pública. Según dice el fallo del Juez Claudio Bonadío, existió una mecánica que puede ser sencillamente explicada de la siguiente forma: 

El Gobierno Nacional ofrecía licitaciones para realizar obras de distinto tipo. Estas, según la Justicia, tenían precios “inflados”, en perjuicio de las arcas del Estado. Para ganar las licitaciones, un grupo de empresarios (UTE), pagaba un porcentaje del precio de la obra a funcionarios designados por el poder ejecutivo. “El producido de esos sobornos era utilizado para sufragar de manera ilegal actividades de naturaleza electoral o vinculadas a la gestión política del gobierno y de organizaciones satélites”, asegura el fallo.

Dentro de las “organizaciones satélites”, mencionadas por el Juez Bonadío, se encuentra, por ejemplo, Madres de Plaza de Mayo, cuyo emprendimiento inmobiliario Sueños Compartidos fue involucrado por el arrepentido Ernesto Clarens en su declaración: “En 2014-2015 continuó el pedido de dinero, y le pregunte a López qué había pasado, y me dijo que había tenido un reclamo muy fuerte de Hebe de Bonafini por Sueños Compartidos, que necesitaba 70 millones de pesos para entregárselo a un estudio de abogados de la Provincia de Mendoza, cuyo nombre no recuerdo (…) Esta recaudación, que en total asciende aproximadamente a la suma de 30 millones de dólares, la efectuaba para José López, se la entregaba a López, como dije, en el domicilio cerca del Hotel Faena (…) Deseo agregar que Muñoz siempre me mencionó que todo este efectivo estaba en archivos metálicos que se encontraban dentro de una bóveda en el subsuelo de la casa del matrimonio Kirchner en El Calafate, donde había un olor a tinta muy importante.”, asegura el financista arrepentido.

Las pruebas

Si bien los sectores afines a la expresidente negaron reiteradamente las acusaciones, hay una enorme cantidad de pruebas que dan cuenta de la veracidad de las mismas. Por nombrar algunas, podrían enumerarse:

  1. La autenticidad de los cuadernos, que fue reconocida por el propio Oscar Centeno, por Hilda Horovitz, su exmujer, por Jorge Bacigalupo, y por los periodistas Diego Cabot, Candela Ini y Santiago Nasra, quienes realizaron las primeras indagaciones.
  2. Los ingresos a la Quinta de Olivos, documentados en los mismos, y que quedaron acreditados en el registro de entradas de la misma, particularmente los de los días: 4/09/2008, 10/09/08, 26/11/08, 13/12/08, 20/02/09, 4/03/09, 18/06/09, 06/07/09, 18/01/10, 03/02/10, 29/10/08, 05/01/09, 20/11/08, 3/02/09, 11/02/09, 20/05/09, 26/05/09, 05/06/09, 7/08/09, 8/10/09, 9/11/09, 25/11/09, 17/02/10, 4/03/10, 17/03/10, 1/06/10, 2/06/10, 11/06/10, 11/08/10, 19/08/10, 22/04/09, 6/04/10, 13/05/10, 20/05/10, 6/07/10, 20/07/10, 29/07/10, 21/01/09, 4/11/08, 4/08/10, 5/04/10, 30/08/10, 7/09/10 y 18/10/10
  3. La asistencia a distintos centros de salud por parte de Roberto Baratta, que está mencionada en los cuadernos y que pudo acreditarse: el 1 de enero de 2008 a la clínica Fleni, el 14 de abril de 2009 al sanatorio Mater dei y el 7 de noviembre de 2008 al hospital Militar Central.
  4. La anotación de patentes matrículas coincidentes con las de automóviles de Daniel Muñoz, el fallecido secretario de Néstor Kirchner: “La cita de fecha 30 de octubre de 2008, en la cual se desprende que BARATTA le entregó un paquete con dinero a MUÑOZ, quien circulaba en un vehículo Volkswagen color gris, dominio GUZ 454, surgiendo del legajo B de este vehículo surge que se trata de un VW Passat color “plateado réflex” que a esa fecha estaba registrado a nombre de VW Argentina S.A. y según informara la empresa fue entregado como un préstamo de cortesía a Presidencia de la Nación, siendo asignado a Daniel MUÑOZ y su esposa Carolina POCHETTI”Otros vehículos de Daniel Muñoz que aparecen mencionados en los cuadernos, y que efectivamente están a título suyo, son dos Ford Focus, de patente HBU 606 e IJO 224 respectivamente. Es importante recordar que ambos fueron dados en calidad de préstamo a la presidencia de la nación por parte de la concesionaria Ford.
  5. En una anotación fechada el 2 de diciembre de 2008, entre Ferreyra y Baratta, se narra que el primero concurre en un auto “Mondeo” de patente FIL 068. Existe un Ford de ese mismo modelo y con esa misma patente, propiedad de la Empresa Electroingeniería SA, de la que Gerardo Ferreyra fue accionista.
  6. Cuando se narra la reunión entre Wagner y Baratta, fechada el 22/9/10, a la que el primero habría acudido con un bolso con un millón de dólares, se anota el vehículo: ELL 129, Honda Accord. Esta descripción coincide con la de un automóvil a propiedad de ESUCO S.A., empresa de Carlos Wagner.
  7. Los teléfonos “truchos”, que Centeno declara haber recibido por parte de Baratta y Nazarte para cargarles crédito, cuyos números registró.

Esos son algunos hechos que apoyan la veracidad de lo descrito en los cuadernos, dejando de lado todo lo aportado por los “arrepentidos”. 

Guía Interactiva desarrollada por La Nación para conocer el caso.

Por Juan Felipe Acuña