De izquierda a derecha: David Schlereth y Francisco Sánchez, diputados nacionales por el Pro en Neuquén, y Nadia Márquez, referente provida de Democracia Cristiana.

Como la punta del iceberg, un tuit parece flotar en el helado mar de la opinión pública. El mar de redes tales como Twitter, Facebook, Linkedin, YouTube, tiende a transformarse en el océano otrora dominado por medios tradicionales o por “la calle”. Ese iceberg que muestra, en realidad para los escudriñadores de las profundidades de internet, de las redes sociales como anuncios en vía pública, la punta del iceberg flota por dos principios básicos: la densidad del agua en la que se ubica y la fuerza reactiva de parte de esa masa. En nuestras palabras, el humor social y los grupos confluyentes de ideas generales.

Empezando por el final, los grupos se han apiñado enlazados por ideas, valores y principios. Pero, pese lo que se podría pensar, el inicio fue propositivo y no reactivo. Antes de las elecciones nacionales generales de octubre de 2019, se conformaron grupos sin referentes identificados con la gestión pública. Más que nada eran grupos con características etarias o geográficas similares, o simplemente lazos familiares o de amistad.

Esa parte del iceberg, la que flotaba en el mar, comenzó a adherirse a otros, por debajo de la línea de flotación, oculta al ojo analítico de los medios masivos. Y así fue, como empezó a notarse una saliente, uno, dos o más representantes de esos grupos. Y eso, es el movimiento de centroderecha, o de derecha, (por la pluralidad de líneas convergentes aún es difícil definirlo) que parece avanzar desde Neuquén particularmente.

¿Qué pasa en Neuquén?

Según Francisco Sánchez, diputado nacional por el Pro, “la provincia fue dominada por el nepotismo populista desde el inicio. Una forma de gobierno que hace agua por todos lados. La sociedad neuquina está cansada, no al punto de hacer una revolución pero sí de empezar a requerir ciertos cambios que antes, algunos gobernadores o intendentes en otro momento, supieron leer a tiempo. En este momento, y se proyecta a nivel nacional con el kirchnerismo, la gente quiere que no le metan más la mano en el bolsillo. Lo que se nota es que ante la desesperación echan mano a excusas progresistas en las que se esconden para seguir despilfarrando el dinero de los ciudadanos. Y eso queda expuesto cuando se anuncia como un logro que el Banco Central redacte sus circulares con errores tildados de inclusivos cuando hay miles de ataques a la propiedad privada sin solución”.

La derecha neuquina ha logrado una buena presencia y rendimiento de la difusión de su discurso en las cuentas de redes sociales de algunos de sus referentes. El antes citado, diputado nacional, sin estar en el rango de influencer, ha logrado adhesión en sus publicaciones referidas a medidas progresistas del gobierno nacional, sin dejar de lado la crítica a las autoridades de su provincia de origen.

Otrora acostumbrados a leer y ejecutar, y aglutinar izquierda y derecha en su seno (peronismo explicito), el MPN mira de reojo el hastío de distintos niveles de clases sociales y el surgir de referentes de derecha. Junto a Sánchez, en el Congreso de la Nación también tiene una banca el neuquino David Schlereth, del Pro, pastor evangélico, quien ya fuera presidente del Concejo Deliberante de la capital provincial entre 2013 y 2017, y le diera una impronta de administración prolija y sin estridencias progresistas. Justamente es el Deliberante neuquino donde la derecha hay logrado asentarse. Actualmente, tres bancas, dos del Pro (Marcelo Bermúdez y Mario Lara) y una de la Democracia Cristiana (Nadia Márquez, referente provida) están identificadas con ese sector.

El crecimiento de este espacio tiene fundamentos en postulados de la economía que deberían ser la base del comienzo de un cambio, tal como lo declara el licenciado y con una maestría en Economía, Juan Manuel Morales. “Hay una decadencia que Argentina transita desde hace ya muchas décadas, siendo el único país en el mundo que pasó de ser potencia mundial a un país de ingresos medios o pobre por momentos. El problema central es el incremento del gasto público que lleva a permanentes desequilibrios fiscales que se deben financiar con endeudamiento (interno y externo) y emisión monetaria. No es casualidad que las últimas grandes crisis que ha tenido nuestro país han tenido que ver con exceso de deuda y alta inflación. Argentina es un país con un nivel de gasto público muy elevado para su nivel de ingresos, esto le impide crecer y lleva a los gobiernos a abusar permanentemente de sus fuentes de financiamiento, por algo en este país se pagan los impuestos más altos de la Región”, analiza el especialista. “Es necesario un paquete de medidas económicas tendientes a alcanzar el equilibrio fiscal mediante la reducción de gasto público, una reforma tributaria para que el sector privado pueda competir y desarrollarse sin una mochila tan pesada, una reforma de la legislación laboral que incentive la contratación, una reforma monetaria para eliminar el problema inflacionario, incentivar el ahorro y reconstruir el mercado financiero (que es uno de los más pequeños de la Región) y, por último pero no menos importante, un proceso de apertura económica”, propone Morales. Estas iniciativas cuentan con gran consenso en una centroderecha incipiente pero sólida.

Si la izquierda no prosperó en la provincia patagónica con sus partidos tradicionales, como los partidos Obrero, Comunista, Socialista, y sus variantes, fue porque el partido de gobierno, el MPN, cobijó a sus referentes y tomó sus ideas a los fines proselitistas.

Desde la derecha no creen en esta mecánica y redoblan la apuesta: “No hay nada que ceder. Creemos en los principios republicanos que hicieron grande nuestro país, y los vamos a sostener”, declaman.

Tal como sucediera con el Titanic, el partido provincial parece tener fuego en su sala de máquinas que le está quitando ritmo y parece deambular hacia un choque inevitable con el iceberg que flota buscando ser la base para un histórico nuevo signo en el gobierno.

El Pro, nuevamente, ha sido la piedra angular de la derecha en Neuquén. En la Legislatura provincial, con un equipo de trabajo que hace foco en cuestiones de administración de la economía y reformas sociales tendientes a aplacar el movimiento populista, la diputada Leticia Esteves sostiene que “se advierte un cansancio en sectores que antes no se habían involucrado activamente. Hoy en día, Neuquén hay muchas manifestaciones de gente que se cansó de tener un Estado elefantiásico que empobrece a sus contribuyentes, un gobierno garantista y funcionarios alejados de la realidad”.

Agua en el desierto

Así como en Neuquén, aunque en menor medida, otros lugares de la Patagonia tienen expresiones políticas espontáneas que quedaron en el centro de escena de la vida política con participación, sobre todo, en las cámaras provinciales y locales. En Río Negro, Juan Martín, diputado del Pro, representa la centroderecha legislativa en esa provincia. Esa tierra, radical de siglo XX y filokirchnerista del siglo XXI, tiene sendos conflictos sociales, y uno particularmente grave: la violencia terrorista mapuche que tras supuestos reclamos ancestrales esconde su deseo de convertir en dinero propio las tierras cordilleranas públicas o ajenas. Respecto de eso, el diputado Martin expresó en sus redes el siguiente tuit:

“Ante un corrimiento del gobierno a una izquierda muy marcada, estos valores pueden parecer de derecha, pero en realidad son los de la mayoría de los argentinos, que quieren trabajar, prosperar y vivir en paz”, analiza el legislador rionegrino.

En el punto más meridional de la Patagonia, el presidente de la Coalición Cívica-ARI de Tierra del Fuego, asoma como el referente más destacado de este florecimiento de la derecha. Según Tomás Bertotto, Capitán de Corbeta (R), es urgente: “trabajar fuertemente en el desarrollo de las pymes darles las herramientas para crecer, rebaja de impuestos, créditos, reforma laboral, reforma tributaria., respetar y hacer respetar la propiedad privada y del estado, recuperar tierras usurpadas para preservación y desarrollo, y hacer que el peso de la ley caiga sobre los delincuentes no sobre los hombres de bien”.

En esa provincia, hay actualmente 500 hectáreas de bosque nativo usurpadas, a lo que Bertotto siendo vicepresidente del Deliberante de Ushuaia se opuso de todas formas y denunció.

Electoralmente, el desafío pareciera ser hacer pie localmente, provincialmente también, y llegar a un escenario nacional como respuesta a conflictos sociales fogoneados por un el tristemente conocido y reincidente kirchnerismo, y por el desconcierto económico que vive el país. De otro modo, solo quedará en un buen intento que no llegue al 3% de los votos en las PASO o apenas supere el 1% en las generales, tal como sucediera con NOS (con Gómez Centurión como candidato) en las elecciones de 2019.

A la vista está que, si bien incipiente, hay un movimiento de fuerzas vivas representativo en el sur del país. Por ahora, unidos frente al peligro de la escalada del populismo progresista encarnado en el kirchnerismo. “Para hacer grande a nuestro país otra vez, desde la derecha no podemos quedarnos en el ‘anti’, tenemos que ofrecer un futuro de crecimiento económico, respeto a nuestros valores y amor por la Patria”, se leyó en uno de los comentarios en respuesta al avance de Cristina contra la Justicia. Se verá en estos meses, si el cada vez más institucionalizado progresismo esquiva un iceberg o sí finalmente tendrá que detener su marcha al encontrar una oposición de verdad representada por la derecha.

 

1 Comentario

  1. Nota tendenciosa e incompleta. No habla de los relativamente buenos resultados de las agrupaciones de derecha en las provincias patagonicas. En Neuquen la Dem. Cristiana saco 10% para gobernador y otro 10%para intendente de la capital (en ambas fue candidato Jorge Sobisch) ni del 5% que saco Gomez Centurion en Chubut y números parecidos en provincias aledañas. Al parecer, según el autor, gente de la Coalición Cívica es de derecha y para serlo unicamente alcanza con abogar por el dcho. a la propiedad privada o por la reducción de impuestos.

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