l poder ejecutivo, decidió ampliar el Presupuesto 2020 en 575.000 millones de pesos para hacerle frente a la crisis del Covid-19.

Alberto Fernández junto a su gabinete, y evitando el congreso, decidió agrandar por octava vez el Presupuesto 2020 en 575.000 millones de pesos. De 5,07 billones que se habían decretado para principios de abril, ahora pasan a ser 5,65 billones. Este incremento presenta un aumento del déficit de aproximadamente 77.000 millones de pesos.

Actualmente, con esta política presupuestaria, el gobierno busca hacerle frente a la crisis del Covid-19 y a todos los males que provoca. Por eso los principales incrementos de presupuesto son para los siguientes sectores:

  • Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, 267.163 millones. (Derivados a ANSES).
  • Ministerio de Desarrollo Productivo, 37.000 millones. (Para financiar la producción a través del FONDEP y el FoGAr).
  • Ministerio de Salud, 19.251 millones. (En virtud de la emergencia sanitaria).
  • Ministerio de Obras Públicas, 10.072 millones. (Para el plan Argentina Hace).
  • Ministerio de Desarrollo Social, 3.077 millones. (Para el Proyecto para la Protección de Niños y Niñas y del Programa de Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia).
  • Ministerio de Defensa, 757 millones
  • Ministerio de Seguridad, 393 millones.

En teoría, estos gastos se van a compensar con una recaudación estimada de 113.000 millones, y por adelantos de rentas de la propiedad de 385.000 millones que obtuvo el BCRA a finales de 2019. Estos serán girados al Tesoro Nacional. 

Por otro lado, el decreto le otorga facultades extraordinarias al Jefe de Gabinete Santiago Cafiero en superar en más de 5% los límites de las reestructuraciones presupuestarias establecidas en el art. 37 de la ley 24.156 (Ley de Administración Financiera).

Además, también podrá “transferir los fondos reservados que excedan a los necesarios para el normal funcionamiento de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), para su posterior reasignación a las políticas públicas nutricionales, educativas y de salud que resultan estratégicas para abordar la emergencia social y sanitaria”. 

Por Rafael Agustín Hofmann