Inmigrantes ilegales provenientes de Libia dirigiéndose en barco a Italia.

Frente a la inmigración masiva que está atravesando Italia, la ministro del Interior, Luciana Lamorgese, anunció un nuevo decreto que reemplazará el propuesto por el ex – viceministro Matteo Salvini.

En efecto, luego de varios encuentros, el Movimiento 5 Estrellas, el Partido Democrático, y el partido Libres e Iguales lograron un acuerdo para modificar el decreto de seguridad vigente, es así como el pasado viernes 14 de agosto la ministro del interior de Italia, Luciana Lamorgese (independiente de un partido político), declaró su realización bajo el nombre decreto Inmigratorio.

Antes de “endulzar” las reglas para con los inmigrantes, por motivos de los actuales desembarcos y la preferencia del Gobierno a que pasen las elecciones regionales de este mes de agosto, las modificaciones serán discutidas con mayor profundidad en septiembre.

Hasta ahora, las novedades del decreto inmigratorio son:

-Un tiempo máximo de estadía en los centros de permanencia para la repatriación que pasará a ser de 90 días en lugar de 180 como lo es por el momento.

-La eliminación de multas para las naves de ONG que entren en aguas italianas violando las leyes.

-Una ampliación de las posibilidades de acceder al sistema de protección humanitaria y de inscribirse a la oficina del Registro municipal por los solicitantes de asilo.

-Los centros de acogida serán gestionados por los municipios.

– Se podrá entregar un permiso especial a quienes en sus países corren peligro de sufrir “tratamientos inhumanos y degradantes”, a quienes necesitan curas médicas y a aquellos que proceden de países donde hubo “graves calamidades”.

Asimismo, declaró Lamorgese, que el convenio está cerrado dado que se incorporaron las observaciones formuladas por la Presidencia de la República (Sergio Mattarella) y  es compartido por la mayoría. En estos momentos se encuentra a la espera de la opinión de la ANCI (Asociación Nacional de Municipios Italianos) antes de que el texto sea enviado al Palacio Chigi (sede del Gobierno de Italia y residencia del Presidente del Consejo de Ministros).

A los muchos alcaldes que expresaron su preocupación por la futura organización de la recepción, el ministro hizo saber que el antiguo sistema ‘Sprar’ (Sistema de protección para solicitantes de asilo y refugiados) “… dispondrá que los Municipios se hagan cargo de ello pero teniendo en cuenta la disponibilidad de los alcaldes y sobre todo sus recursos económicos disponibles. Se necesitan enormes recursos, por lo que será un sistema que estará completamente operativo con el tiempo. El nivel óptimo se alcanzará gradualmente”, informó el medio online notizie.it. 

Críticas al nuevo decreto inmigratorio

Según Il Giornale.it, el ex -viceministro del Interior, Matteo Salvini, dijo que estaba preocupado por la situación y que estaba listo para luchar en el Parlamento, y expresó:

“Mientras los desembarcos continúan sin cesar y otros 64 inmigrantes positivos emergen en el hotspot -(centros de recepción para inmigrantes llegados de Europa por tierra o mar sin un permiso válido)-  de Pozzallo, el ministro Lamorgese anuncia los cambios a los decretos de seguridad. Entre los muchos desastres, la igualdad entre inmigrantes ilegales y refugiados reales regresa: recibirán el mismo tipo de asistencia”, explicó, “El resultado: más desperdicio, servicios menos efectivos para los que tienen protección internacional, goteando grasa para los profesionales de la cooperativa y la hostelería. Una mala señal que alentará las salidas, una vergüenza a la que nos opondremos con todas nuestras fuerzas”, concluyó el ex – viceprimer ministro.

Francesco Lollobrigida, líder de grupo parlamentario Hermanos de Italia declaró en la Cámara de Diputados:

“…Aún hay muchos casos de Covid que corren el riesgo de convertirse en nuevos brotes en nuestra nación. Si el inadecuado gobierno de Conte (presidente del consejo de ministros, independiente de partido político) sigue dando la espalda, Italia no solo se convertirá en el campo de refugiados de Europa, sino que la salud de todos los ciudadanos volverá a verse amenazada por los casos de importaciones. La regularización deseada por Bellanova es un fracaso que no hace más que atraer nuevas llegadas incontroladas, con el resultado de que nuestras costas son literalmente asaltadas como demuestran las últimas llegadas a Cerdeña y Sicilia. Nuestra preocupación es compartida por muchos italianos angustiados por la furia migratoria de la izquierda en el gobierno. Y la solución no es un crucero para acomodar a quienes ingresan ilegalmente a nuestro país”.

Acorde a The Italian Times, el nuevo decreto de inmigración tampoco parece agradarle a Riccardo De Corato, consejero regional de seguridad, inmigración y policía local de Milán.

Según De Corato, con el nuevo decreto de inmigración de los Lamorgese se retroceden años. “Milán ya ha experimentado lo que significa dejar la gestión de los centros de acogida en manos de Sala y Majorino. Dinero de los ciudadanos italianos gastado en cantidades desproporcionadas para brindar apoyo y servicios a los extranjeros”. “Hoy las familias italianas viven en situaciones de crisis muy fuertes, así como las  tiendas y actividades comerciales- continúa De Corato- estamos muy preocupados de que el Ayuntamiento de Milán robe los ya escasos recursos para ayudar a los inmigrantes dándoles prioridad, como lo ha hecho varias veces en el pasado”.

Luciana Lamorgese, ministro del interior de Italia.

El problema de los inmigrantes

Debido a la pandemia del Covid19, hubo un descenso en Italia en el número de llegadas de inmigrantes. Desde principio de año se estima que llegaron 14.438 migrantes, casi cuatro veces más que los 3.920 del mismo periodo del 2019, según datos del Ministerio del Interior, pero,  en el mes de julio, el país recibió a casi 7.000 que se lanzaron al mar principalmente a causa de una fuerte crisis política y económica en Túnez.

El aumento de las llegadas preocupa por la extensión del coronavirus ya que en varias ocasiones decenas de migrantes escapan de los centros en los que hacían cuarentena.

En Lampedusa, un lugar simbólico para la inmigración a Italia desde el norte de África, el hotspot del distrito de Imbriacola se encuentra actualmente en una situación de extrema precariedad, con cientos de migrantes alojados frente a una capacidad 90 plazas.

Al respecto, el primer ministro habló sobre la repatriación de migrantes, clamando por el fortalecimiento de los acuerdos de Malta sobre redistribución. Según Notizie.it,  Lamorgese dijo: “ El acuerdo de Malta fue muy positivo, porque primero los que llegaron a nuestro país se quedaron aquí y luego comenzaron las conversaciones con los demás países para la reubicación en Europa y solo al final, ante las comisiones territoriales, que tenían título de protección internacional fue redistribuido“. Con el acuerdo de Maltaen cuanto llegan los migrantes se distribuyen directamente y luego cada Estado identifica con sus propios sistemas quién tiene derecho y procede a la repatriación mientras que antes esto era responsabilidad exclusiva de Italia”.

Seguridad

El periódico The Italian Times, afirmó que en la reunión de la Comisión por el orden y la seguridad, donde el estado evaluará la delincuencia y la seguridad del país, Lamorgese ya declaró que “hasta ahora todo ha ido bien”.

Sin embargo, muchos piensan diferente, comenzando por la diputada del partido Hermanos de la Italia, Ylenja Lucaselli, quien frente a la afirmación de Lamorgese refutó: “La forma en que dijo que ‘ha ido bien hasta ahora’ es un insulto al compromiso de las Fuerzas Policiales y operadores que enfrentaron en primera persona el impacto de las llegadas, muchas veces obligados a operar en condiciones inaceptables, desde el punto de vista higiénico, con el agravante de altas temperaturas. Por no hablar de las comunidades locales donde se ubican las estructuras en las que se ha colocado a los inmigrantes en aislamiento preventivo”, según La Voce Patriota.

Y agregó:

“La triste antología de los últimos meses habla de fugas de centros de cuarentena, peleas, ataques a personal uniformado, brotes y sobre todo ciudades que ya sufren las consecuencias del Covid y se ven obligadas a sufrir estas situaciones críticas en términos de orden público y con miedo a nuevas infecciones. El hecho de que un ministro del Interior ignore todo esto es un insulto a la inteligencia de los italianos”.