Los conflictos se suceden uno tras otro. Las concesiones, no los calman. Es como si hilos invisibles los potenciaran al calor de lo que se concede. Nada es suficiente. Los Partidos se confunden entre el rechazo y las miserias internas propias. Del otro lado no hay con quien negociar. Una masa que sabe lo que no quiere pero que no sabe que es lo que quiere. Los presuntos límites se corren una y otra vez. Los titiriteros… no aparecen.

Por Rodolfo Patricio Florido

El caso Chile

Un ejemplo concreto de esto es que en Chile ya se acepta que el segundo semestre de este año y el año entrante se ingresó en una fuerte recesión con una caída de la rentabilidad empresaria de 20% a 7/8% y que la desocupación subirá del 6% al10/12%. A esto hay que sumarle que si llevan el salario mínimo a 550 mil chilenos (casi 40 mil pesos argentinos) la situación económica se complicará mucho más. Una pregunta se impone ¿Será mejor o peor el Chile que quedó atrás o será mejor el Chile que se quiere proyectar hacia el futuro? Depende quien responda a esta pregunta será la respuesta. En Chile un nuevo sector ha aparecido, la Mesa de Unidad Social (liderada por dirigentes de la izquierda sindical, comunistas, dirigentes sociales y anarquistas), que; el gobierno ha legitimado y que luego de su primera reunión oficial dijeron cosas como estas:

“La palabra negociación como transacción está desacreditada, nosotros estamos disponibles, que sean ellos los que empiecen a dar respuestas y gestos concretos” … “No basta con las palabras, es fundamental detener la agenda legislativa que el Congreso quiere seguir llevando adelante”.

El fenómeno indigenista

A las dificultades históricas que Chile tiene con parte de la comunidad mapuche, se le suma, el llamamiento para instalar un Gobierno paralelo partiendo chile desde Biobío hacia el Sur. La organización conocida como CAM (Coordinadora Arauco Malleco) y sus Órganos de Resistencia Territorial se han sumado y dicen textualmente…: “La idea es juntarse nuevamente en Temuco para conformar un Gobierno que se desligue del existente. El líder, Aucán Huilcamán, señaló que… “no creen en el acuerdo político por una nueva Constitución… “se trata de un acuerdo mentiroso, excluye a los mapuches, es un salvavidas para el Gobierno”.

El otro Factor. El anarquismo

Sin detenerme en los detalles filmados donde atacan Iglesias, Supermercados, Shoppings, Universidades y hasta Comisarías, lo cierto es que surgió una suerte de anarco indigenismo ecologista que se fortaleció en los conflictos, que dio origen en noviembre a la creación de una Federación autodenominada La Federación Anarquista Santiago que en su documento afirma; “La creación de esta busca demostrar que el anarquismo en la región chilena no ha muerto que nuestro proyecto político debe posicionarse como una alternativa contra este sistema de dominación capitalista”. “Cualquier expresión clasista de lucha contra el capitalismo es campo fértil para el anarquismo”.

El periodismo militante

No es en lo absoluto parecido a periodistas con convicciones personales ideológicas y/o políticas, sino que son plumas cuyo único propósito es servir, más allá de los hechos, a una expresión ideológica –la que sea- reordenando los hechos de tal manera que la lectura de los mismos solo pueda ser interpretada de una manera sin pretensión de objetividad. Quizás el ejemplo más significativo y último es la creación de la llamada “Plataforma de Cooperación de Periodistas de la Franja y la Ruta”; que nace en China el 2 de Octubre de este año. Su nueva Presidenta es Lidia Irma Fagale, que es a su vez presidenta de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) y que señaló lo siguiente:

“Su lanzamiento en China es oportuna y estratégica’”…“Nace la Plataforma de Cooperación de Periodistas de alcance mundial (BRJN) por su sigla en inglés con más de 60 jefes de organizaciones periodísticas de más de 50 países en el marco del 70 aniversario de la República Popular China.” 

Solo repasar comentarios y notas de miembros de la esta nueva Internacional Periodística sobre los conflictos en toda la región de América del Sur, bastan para saber con precisión excluyente que hay hasta una cierta satisfacción en la descripción de los acontecimientos de violencia.

En resumen. Es claro que no existe esta suerte de presunta espontaneidad en los procesos de violencia y reclamos en la región, como así también es cierto que la matriz de estos no es de una sola definición ideológica, aunque la mayoría de ellos transiten entre una derecha reaccionaria en el caso de Bolivia auto justificada por un modelo de izquierda y matriz indigenista, autocrático y que pretendía, al igual que en Venezuela, aprovechar las debilidades del sistema republicano, para quedarse en el Poder con un fraude.

El resto de los conflictos, acontecidos en un lapso de tiempo muy reducido, tanto en Ecuador como en Chile y con matices aún en desarrollo en el Perú, muestran una matriz de izquierda, organizaciones sociales de raíz anárco indigenistas y ecologistas combinados. En todas estas expresiones se ha observado un nivel de  coordinación para la violencia, muy elevado, como así también la existencia de logística que incluye raciones de alimentos para los militantes en cajas individuales para su consumo inmediato. Los recursos económicos para sostener estos niveles de violencia en el tiempo deben necesariamente estar sostenidos por poderes externos a los países en los que ocurren los hechos y no necesariamente ni de manera excluyente puede ser un poder o estrategia centralizada ya que son o pueden ser varias las expresiones políticas o económicas que pueden beneficiarse por los efectos secundarios de la violencia.

Nuestras Democracias regionales han quedado atrapadas en un juego en el cual si se defienden de la violencia externa con la violencia del Estado, serán caracterizadas de fascistas y autoritarias, en tanto que los generadores iniciales y continuadores de la violencia social no estadual, se benefician de la falta de respuesta por los temores a otros juzgamientos.

Sobre el autor: Rodolfo Patricio Florido es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad  John Fitzgerald Kennedy. Realizo la Maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad para Postgrado de Belgrano (UB). Docente en la escuela superior de periodismo de San Carlos de Bariloche. Miembro investigador del Instituto de Estudios Estratégicos de la Facultad de Postgrado de Belgrano. Miembro fundador del Instituto Argentino de Estudios Orientales comparados de la Universidad del Salvador.