Pablo Iglesias, líder de Podemos y Vicepresidente Segundo de España. Fuente: lavozdegalicia.es
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Podemos sufre uno de los mayores golpes desde su llegada al gobierno español de la mano de Pedro Sánchez en el mes de enero del presente año.

El pasado 12 de julio en España se celebraron las elecciones autonómicas de Galicia y del País Vasco en circunstancias nunca antes vistas como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Feijóo y su cuarta mayoría absoluta

Sin  duda, el gran ganador de la noche fue Núñez Feijóo, en representación del Partido Popular gallego, revalidando su título como presidente de la Xunta de Galicia por cuarta ocasión consecutiva con mayoría absoluta, obteniendo 41 escaños de los 75 totales, aunque se dejó por el camino 75.000 votos. Feijóo lo celebraba con el siguiente tuit:

 

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Por tercera vez Urkullu mantiene su liderazgo

En el País Vasco, el vencedor por tercera vez consecutiva fue Iñigo Urkullu del Partido Nacionalista Vasco (PNV), que retuvo su condición como lehendakari, sumando 31 escaños de los 75 totales del Parlamente Vasco, 3 más de los conseguidos en las pasadas elecciones. Aun así, el PNV volverá a necesitar de los votos del PSE-PSOE (el Partido Socialista de Euskadi) para poder gobernar, ya que no consigue los 38 escaños que le hubieran dado la mayoría absoluta.

Tanto Feijóo como Urkullu salen reforzados en sus respectivas autonomías, a pesar del desgaste político causado por la gestión de la pandemia.

No ocurre, sin embargo, lo mismo con los partidos que conforman la actual administración, llevándose, tanto el PSOE como Podemos, un gran batacazo en las urnas. La ciudadanía les ha mandado un mensaje para reflexionar.

Podemos desaparece de Galicia y pierde influencia en el País Vasco

El 12-J el Vicepresidente Segundo del gobierno de coalición, Pablo Iglesias, sufrió uno de sus mayores golpes electorales, quedando debilitado en su posición política y perdiendo peso estratégico a nivel general. Una muestra de ello es la desaparición, de un solo plumazo, de su partido en el parlamente gallego. En la legislatura anterior, Podemos contaba con 14 diputados, siendo la segunda fuerza política. El debacle ha sido estrepitoso, ni sus mítines ni sus mensajes más agresivos en apoyo a su candidato han sido suficientes para conseguir un solo representante.

Un mal augurio de lo que también sucedería en el País Vasco, en donde Podemos se dio otro gran batacazo perdiendo la mitad de sus escaños conseguidos en 2016, pasando de los 11 sillones a seis.

No es la primera vez que Podemos sufre fuertes retrocesos electorales. Ya en las elecciones generales de diciembre del año pasado se dio una muestra más de la tendencia negativa que lleva arrastrando. Pasó de 71 representantes en el Congreso de Diputados en 2016 a los 35 en la actualidad, perdiendo centenares de miles de votos. Pasó de ser la tercera fuerza a la cuarta posición, por detrás de VOX.

Desde Twitter, el líder de Podemos expresó su agradecimiento a sus candidatos por “todo el trabajo y el esfuerzo” y a su “militancia en ambos territorios”, a la vez que reconoció los resultados como “una derrota sin paliativos”  y por lo cual “toca hacer una profunda autocrítica y aprender de los errores que, sin duda, hemos cometido”.

PSOE mantiene el pulso

El PSOE-PSdeG, a pesar de conseguir 15 escaños (uno más que en 2016), quedó relegado a la tercera fuerza del parlamento gallego, por detrás del partido nacionalista independentista Bloque Nacionalista Gallego (BNG), que obtuvo su máxima histórica con 19 asientos, convirtiéndose en la oposición de Feijóo.

En el País Vasco, el PSOE-PSE logró sumar 10 diputados, uno más que en la última cita electoral, quedando, al igual que en Galicia, como la tercera fuerza por detrás de EH Bildu, el partido independentista y socialista de extrema izquierda liderado por Arnaldo Otegui. Cabe mencionar que el líder de EH Bildu fue condenado en 2011 por la Audiencia Nacional a diez años de prisión y diez años de pena de inhabilitación de cargos públicos por integración en banda terrorista ETA y por secuestro en 1979 de Michelín Luis Abaitua – entre otras condenas–.

Vox irrumpe en el Parlamento vasco

El partido de derecha conservador, liderado por Santiago Abascal y acusado especialmente por la izquierda española como extrema derecha, también dio una de las grandes sorpresas el 12-J. Contra todo pronóstico, y después de una dura campaña tras ser constantemente acosado de forma muy agresiva en sus mítines (incluso fue agredida una de sus diputadas con una pedrada en el rostro), el partido conservador de derecha consiguió su primer escaño en el País Vasco.

Jonathan Alejos Rubio es graduado en Enfermería en Barcelona, excolaborador de la asociación Grupos Bíblicos Universitarios (GBU). Involucrado en el proyecto SpanishLibertarian y corresponsal en AltMedia.

 

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