La Unidad Covid-19 no recomendó su uso, y el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos reclamo que están mal hechos. No obstante, el gobierno negó que sean defectuosos.

El día 30 de abril el Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), dejó en claro que los test rápidos que el gobierno de Alberto Fernández trajo “epicamente” desde China para detectar coronavirus están mal hechos. Argumentan que es imposible que el total de las 425 pruebas realizadas en la estación de Constitución resulten negativas.

En este sentido, el Sindicato mandó una carta con sus quejas y observaciones al ministro Ginés González García. Marcelo Peretta, el secretario general del SAFYB, dijo que “Lo de los 425 negativos es irracional, ya que se contradice con el pico de casos positivos por PCR que están detectando los laboratorios de análisis clínicos”.

Pese a la advertencia de los especialistas, el gobierno nacional sigue utilizando los tests rápidos. Hasta el momento son 1270 de los 170.000 tests utilizados y curiosamente solo ocho casos positivos, es decir, apenas un 0,66%, según información oficial.

La Unidad Covid-19, del Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Conicet, también realizó un ensayo sobre los tests, con las siguientes conclusiones: “débil detección de IgM. NO SE RECOMIENDA SU USO“.

Por otro lado,el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza comentó en futurock que “El test no es para Igm y eso lo recomendamos. Y hay que leerlo con cuidado porque las bandas son tenues”. Desde el Ministerio de Salud dijeron que reconocieron esas limitaciones al momento de adquirirlos.

Según reconstruyó el diario LA NACIÓN, los test fueron donados por la empresa Petroquímica Cuyo, su planta se encuentra en Mendoza. Dicha firma desembolsó US$700.000 para comprar los tests rápidos de Livzon en China, tras la recomendación de la embajada argentina en ese país.

Cada kit, que incluye dos pruebas, les costó 4 dólares, sin tener en cuenta los gastos de flete, ya que llegaron al país en los vuelos sanitarios de Aerolíneas Argentinas. Por cada test rápido, un laboratorio privado puede pagar más de 500 pesos.

Argentina no es el único país estafado por empresas chinas

El 9 de mayo te contamos que Argentina no es el único país perjudicado por los test rápidos provenientes de China. Otros países como España, Reino Unido, Alemania, Turquía, Holanda, República Checa, Ucrania, Canadá y Colombia, entre otros, tambíen fueron defraudados. En algunos casos, estos países han solicitado el reembolso económico, y en otros han pedido nuevos cargamentos de emergencia compensatorios. 

Por Agustín Carbonaro

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