Como era de esperar, se reveló que la inflación se redujo con respecto al mes de Marzo.

En un contexto de fuerte caída en las ventas totales y nula producción, la inflación no deja de azotar a la Argentina, marcando un incremento mensual del 1,5%. Por más de ser considerablemente menor al dato de Marzo 2020, no se lo debe tomar como un avance, ya que si no se puede vender por prohibición de apertura de locales, no se pueden elevar los precios respecto a una baja de la oferta. 

Generalmente, lo que suele suceder en procesos así es una deflación, es decir, una contracción negativa en el Nivel de precios. Sin irnos muy lejos, dicho fenómeno ocurrió en Chile, con contracción del 0,7% en el IPC, y en Brasil, dando un -0,2% de inflación. Por ende, el dato revelado por el INDEC el jueves 14 de mayo, es más preocupante de lo que parece.

La explicación a esta baja es que, a pesar de la impresionante emisión, dichos pesos todavía no han entrado en circulación, debido a la imposibilidad de circular y consumir. De esta forma, se reduce la velocidad de dinero y consecuentemente aumenta la demanda de dinero, ya que son variables opuestas según la teoría monetaria de Friedman.

Seguramente en el corto plazo sigan sucediendo reducciones en el Nivel de Precios, sobre todo si el Aislamiento Obligatorio perdura o se torna más inflexible con respecto a la apertura de locales. Pero en el mediano y largo plazo, la nula producción, o consecuentemente la escasez de oferta, y las diferentes variables monetarias dan a entender que la Inflación puede acelerarse fuertemente. También se debe considerar el “delay” en los efectos de accionar de política monetaria expansiva, que promedian los 12 meses de atraso.

Con respecto a la Base Monetaria, en Marzo se vio una expansión record de la misma, contabilizando un incremento de $575 miles de millones (35%). La mayoría de este sobrante de pesos, $425 miles de millones, fue licuado por el BCRA este mes mediante los pases pasivos que incrementaron su stock de $44 miles de millones en Marzo, a $839 miles de millones en abril, correspondiente a un astronómico crecimiento de 1907%.

Por su parte, las LELIQS vieron reducido su stock total en $100 mil millones. Sin embargo, el viernes 15/5 mediante la comunicación “A” 7018, el BCRA permitió a los Bancos volver a colocar sus encajes en LELIQ, para mantener remuneradas las reservas bancarias y así recuperar la tasa de inversión de Plazo Fijo (BADLAR). De esta forma, si los Bancos ingresan en el canje, el stock de LELIQS podría crecer exponencialmente, influyendo negativamente en el déficit del BCRA.

La realidad es que al día de hoy, sumando el stock de pases y LELIQS, el pasivo a corto plazo del BCRA es de $2027 miles de millones, un 8% mayor a la totalidad de la Base Monetaria. Lo grave de ello que la mayoría de dicho pasivo se encuentra en poder de los Bancos, por lo que ante una crisis de confianza o corrida bancaria por preferencia de liquidez, se deberían desarmar esas posiciones, y para hacer frente a los requerimientos de capital e intereses (15% y 38% anual, respectivamente) el BCRA debería emitir una enorme cantidad de pesos. Sin lugar a duda, esto impactaría gravemente en la tasa de inflación.

Otro dato macroeconómico más que conocido corresponde a la brecha cambiaria entre el dólar oficial, estrictamente regulado, y el Dólar Blue, de libre intercambio. Este último, la semana pasada tocó máximos de 138$, llevando a un 98% la brecha con el oficial, y a un 52% con el solidario. Es relevante recordar que en febrero de 1989, 3 meses antes del estallido hiperinflacionario la brecha se colocó por encima del 90%, llegando en Marzo a un escalofriante 215%.

Resulta necesario y urgente que el gobierno flexibilice el acceso al mercado de divisas, para bajar la presión al alza del Dólar Blue, achicar la brecha y recuperar el sistema de precios, que actualmente se encuentra fuertemente distorsionado por la amplia variedad de tipos de cambio.

Qué opinan los economistas al respecto?

Paraa ahondar en este fenómeno, Alt Media pudo con el reconocido economista Javier Milei. Milei nos comentó que no logra entender como hay gente que todavía no comprende la naturaleza monetaria de la Inflación, con respecto al artículo publicado por el diario kirchnerista Página 12. Declaró: “Es falso que el mundo no adhiere a la teoría monetaria de la Inflación. Toda la teoría económica la ha avalado, inclusive la rama keynesiana como los economistas  George Mankiw, Oliver Blanchard y demás.”

En cuanto a la situación económica argentina actual Milei aclaró que “El BCRA emitió a mansalva para financiar déficit, y lo licuó con absorción de liquidez bancaria mediante Pases pasivos o LELIQS. De esta forma, pudren los balances de los Bancos y en caso de un shock negativo de confianza, el BCRA tiene dos opciones: Hiperinflación o Plan Bonex”.

También pudimos contactar a Franco Tealdi, Msc Finance Candidate de la Universidad de San Andrés. Opinó, “Nos encontramos en un contexto de Depresión global, por lo que es esperable que descienda el Nivel de Precios. No se debe festejar, ya que hubo Inflación cuando mayoría de los países tienen deflación. Más preocupante aún sabiendo que mitad de la economía está parada. Cuando se abra explota, como sucedió con el Rodrigazo en 1969″.

Por último, opinó el Licenciado en Economía Juan Manuel Morales. Morales afirma que “la baja de la inflación fue un hecho puramente propio de la coyuntura actual. La velocidad del dinero si se vio reducida por el hecho de que la gente no puede salir a la calle y consumir, y así se logró aumentar la demanda de dinero, ya que ese dinero que no se gasta queda ahorrado. Ni bien finalice la cuarentena, la gente querrá deshacerse de los pesos y se acelerará la velocidad del dinero, y en consecuencia la inflación”. Respecto al dólar, declaró que “siendo un activo financiero, reflejó primero el aumento de emisión monetaria. Cuando los pesos entren en circulación del consumo, dicho aumento se reflejará en el mercado de Bienes y Servicios”.

Por Nicolás Ginatta

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