Claramente la posibilidad existe… y no solo uno sino dos. ¿Por qué? Trataré de explicarlo con extrema sobriedad y profunda reflexión ya que como Católico prácticamente no es poca la angustia que me genera.

Por Rodolfo Patricio Florido

La información, las acusaciones, las respuestas, las chicanas y los temores abundan por demás, quizás como nunca en la Historia de la Iglesia. Los factores son múltiples. Desde un Papa, sociológica, cultural y políticamente muy argentino, hasta las sobre calificaciones de muchísimos medios de comunicación calificando o descalificando dialécticamente a uno u otro sector interno de la Iglesia, según sean los propios prejuicios personales, políticos, morales y éticos de los firmantes.

Alguno, en este fragmento de la lectura podrá preguntarse ¿no tiene usted también prejuicios políticos, morales y éticos? Obviamente tengo mi pensamiento, pero hago un esfuerzo consciente y muy grande por no acomodar los hechos a mi pensamiento.

Las preguntas del primer párrafo ¿Por qué? ¿Y porque dos cismas? Son las que deben ser respondidas. Empecemos con la segunda.

La Iglesia Alemana

La Iglesia Alemana ha planteado, después del “Sínodo Especial para la Amazonia” (octubre 2019)  realizar un sínodo para tomar decisiones vinculantes que cambiarían asuntos doctrinales, como la ordenación de mujeres, pedir para Alemania la misma dispensa amazónica para el casamiento de sacerdotes, la bendición de parejas del mismo sexo y otros asuntos relacionados a parejas del mismo sexo”. El Papa Francisco los llamó al orden diciéndoles… “cada vez que la comunidad eclesial intentó salir sola de sus problemas confiando y focalizándose exclusivamente en sus fuerzas o en sus métodos, su inteligencia, su voluntad o prestigio, terminó por aumentar y perpetuar los males que intentaba resolver”. La respuesta no llegó y lo que llegó fue una multiplicación del desafío o lo que en criollo llamaríamos “quiero retruco”

En los primeros días de septiembre, el Cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, dijo que “se puede llegar a la conclusión de que tiene sentido, bajo ciertas condiciones y en ciertas regiones, permitir sacerdotes casados”. También se reafirmó en cuanto al acceso a la comunión de los divorciados en nueva unión, promovió que los sacerdotes católicos bendigan parejas homosexuales y sugirió que los laicos prediquen en Misa.

Ya no hubo respuestas. La escalada conllevaba el riesgo de crear situaciones de no retorno.

La Iglesia Estadounidense

La Iglesia Estadounidense es, desde otra perspectiva, la que podría transitar el segundo cisma por razones absolutamente inversas a las tendencias cismáticas alemanas. Según el muy respetado teólogo e historiador italiano Massimo Faggioli, profesor de estudios religiosos en la Universidad Villanova, señala “una situación paracismática”. Según su opinión, las divergencias ideológicas, que existen desde hace mucho tiempo en Estados Unidos, se radicalizaron con Francisco. Destaca Massimo Faggioli, “es que algunos medios católicos en Estados Unidos no dudan en tratar a Francisco de herético”.

Destaca Massimo Faggioli que el Papa es muy consciente de la fuerza que tienen las críticas en su contra y que los más rigoristas en la Iglesia ya se preparan para “atacar”. Así, a propósito del debate sobre la ordenación de hombres casados, algunos no dudan en hablar sobre una “abolición del celibato” y de una “decisión herética”.

Al referirse a esta situación, el Papa Francisco, explicó el martes 10 de septiembre a los periodistas que lo acompañaron en un avión,  que la tentación del cisma comienza en el momento en que se intenta ideologizar la doctrina. Para él, un cisma siempre se debe a una “ideología” que separa la doctrina de “la fe del pueblo de Dios”. “Es una ideología, quizás justa, pero que entra en la doctrina y la separa”, resumió antes de utilizar el ejemplo de aquellos que, especialmente en Estados Unidos, le reprochan ser “comunista”. “Las cosas sociales que digo son las mismas que dijo Juan Pablo II, las mismas. Lo copio”, insistió. “Pero dicen: “El Papa es demasiado comunista”. Las ideologías entran en la doctrina, y cuando la doctrina patina en las ideologías, existe la posibilidad de un cisma”.

“Hoy tenemos muchas escuelas de rigidez dentro de la Iglesia, que no son cismas sino caminos cristianos pseudo-cismáticos, que terminarán mal”, lamentó. Para el Papa, esta rigidez que se encuentra en algunos cristianos, en los obispos o en los sacerdotes, y que los empuja a atacar al Papa, esconden “un problema”. Para ello, explicó, “tenemos que ser mansos con las personas que están tentadas a hacer estos ataques, están pasando por un problema, tenemos que acompañarlos con mansedumbre”.

Obviamente esta última afirmación cayó muy mal hacia el interior de vastos sectores eclesiásticos, Obispos y Cardenales. Referirse a ellos como “están pasando por un problema”… “tenemos que acompañarlos con mansedumbre”, no dejan de ser expresiones muy lejanas a la comprensión o la benevolencia, sobre todo cuando pocos días después uno de sus representantes más cercanos a él como es el Obispo Mons. Buenanueva afirmó que; “El celibato es mucho más que una norma disciplinar y que “el celibato no forma parte de la esencia del sacerdocio”. Luego indicó, textualmente… “Sin embargo, hablar de una vinculación ontológica’ entre sacerdocio ministerial y celibato, como parece que hace el cardenal Sarah, dignísima persona, por cierto, no es sólo una exageración. Es un error que refleja una comprensión teológica débil”. “El magisterio eclesial afirma claramente que el celibato no forma parte de la esencia del sacerdocio. Los vínculos entre ambos son de otra naturaleza: ordena y predispone para vivir la caridad pastoral. Véase, por ejemplo, la rica enseñanza de San Pablo VI en ‘Sacerdotalis coelibatus’”, aconsejó. “En la Iglesia católica hay sacerdotes casados, tanto en las Iglesias orientales de diversos ritos en comunión con el Papa, como presbíteros que han pasado de Iglesias reformadas a la católica”.

Esto es cierto, pero es también una verdad a medias y como dice el dicho… una verdad a medias puede ser la peor de las mentiras. Cuando Sacerdotes casados de la Iglesia Anglicana la abandonaron fue por su oposición a la ordenación de Sacerdotisas (1994) y de hecho, esta aceptación por parte de la Iglesia Católica, generó no pocas controversias. Por aquel entonces no faltaban quienes afirmaban que esa aceptación era el primer paso para terminar con el celibato. En ese entonces se afirmaba taxativamente que no. Hoy, aquel temor es una posibilidad cierta y aquella desmentida taxativa, es objeto de silencio.

Es por eso que; en términos político religiosos, que un Obispo Argentino, muy cercano a Francisco, ordenado Obispo a los 44 años y con 18 años de Sacerdote, critique tan duramente a un Cardenal como Sarah, no es usual y es imposible no hacer segundas lecturas sobre sus efectos.

Pero ¿Por qué pasa todo esto? La confusión.

Si es que existe, este parece ser el signo que precede a las afirmaciones, correcciones, aclaraciones, desmentidas o ratificaciones del Papa Francisco. Y tomemos un caso de muchos:

La propuesta de los padres sinodales (referencia al Sínodo de la Amazonia), “testigos de la pluralidad de ritos y disciplinas existentes”, considerando “que la diversidad legítima no daña la comunión y la unidad de la Iglesia sino que la expresa y sirve”, propone “que los criterios y disposiciones sean establecidos por la autoridad para ordenar como sacerdotes hombres adecuados y respetados de la comunidad con una familia legítimamente constituida y estable”.

Ante esta afirmación escrita y documentada en el documento sinodal el Papa afirma –cuando lo acusan de herejía- que el “celibato obligatorio es intocable” pero que…; Esos “hombres adecuados” serán elegidos por haber tenido “un fructífero diaconado permanente y reciban una formación adecuada para el sacerdocio a fin de mantener la vida cristiana a través de la predicación de la Palabra y la celebración de los sacramentos en las zonas más remotas de la región amazónica”.

O sea… confusión. El celibato es intocable, pero si la autoridad eclesiástica te considera un “hombre adecuado” casado, ya no es intocable el celibato. ¿Se entiende? Este mensaje, absolutamente dual, es solo una muestra de varias (otra sería la propuesta de bendición del vinculo entre homosexuales) que comienzan a generar estados internos de debate y discusión.

Lejos de buscar cualquier orientación de este análisis, lo que sí es indubitable es que hacia el interior de la Iglesia, llámese católicos practicantes comprometidos, sacerdotes, Párrocos, Obispos y Cardenales, se está creando un estado deliberativo donde se transita entre lo correcto y esperable y los temores por expresarse con honestidad intelectual. Y no es que no hayan existido desde siempre internas eclesiásticas (conservadores – progresistas – independientes), eso está fuera de discusión. El tema no es ese, eso es conocido. Lo diferente hoy -y por eso el tema Cisma- es que; ciertos debates internos que otrora se resolvían entre teólogos y autoridades eclesiásticas, se ha desbordado hacia el afuera, generando incertidumbres, desencuentros y temores que afectan a todos aunque no sean esos “todos” quienes pueden o deban participar de las deliberaciones.

El ser humano necesita creer en cada una de sus cadenas superiores de conducción o de responsabilidad. Cuando todo se transforma en deliberación y quien debe conducir genera confusión, el desorden, lejos de ser creativo o positivo, conlleva el riesgo de rupturas.

La pregunta final que se impone es… ¿Toda esta situación es producto de errores y malos entendidos o es una búsqueda consciente de nuevo Orden o Cisma?

No tengo la respuesta. También estoy confundido.

Sobre el autor: Rodolfo Patricio Florido es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad  John Fitzgerald Kennedy. Realizo la Maestría en Relaciones Internacionales por la Universidad para Postgrado de Belgrano (UB). Docente en la escuela superior de periodismo de San Carlos de Bariloche. Miembro investigador del Instituto de Estudios Estratégicos de la Facultad de Postgrado de Belgrano. Miembro fundador del Instituto Argentino de Estudios Orientales comparados de la Universidad del Salvador.