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El contraste entre el éxito de Uruguay en contener los casos de Covid-19 y la escalada de los mismos en territorio Argentino ha llamado poderosamente la atención. Especialmente al tomar en cuenta que en Argentina rige una cuarentena obligatoria mientras en Uruguay se ha evitado esa medida, queda prácticamente establecido que Argentina debería avanzar en el sentido de relajar una cuarentena que no solo no está cumpliendo con reducir los contagios, sino que a la vez está desangrando la economía.

Varias notas publicadas durante la semana pasada planteaban este argumento, pero pocos se han detenido en el cómo. ¿Cómo relajar la cuarentena, contener los contagios y reactivar la economía? 

Para esto recorreremos algunas de las medidas concretas que se han implementado en Uruguay para proteger la salud de sus ciudadanos sin sacrificar su libertad ni su prosperidad económica. 

Medidas de prevención no-disruptivas. 

Lo primero es minimizar los contagios, pero esto no requiere el congelamiento de la economía si se eligen las medidas preventivas que generan menor disrupción de la actividad económica. 

En lugar del cierre de actividades de sectores completos de la economía, como ha ocurrido en Argentina, en Uruguay se ha preferido hacer énfasis en el distanciamiento social y el refuerzo de las medidas de higiene. 

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Durante los primeros días de la pandemia, un helicóptero del Ministerio del Interior exhortaba a las personas que se esparcían en la rambla costanera de Montevideo, uno de los paseos al aire libre preferidos por los habitantes de la capital, a evitar las aglomeraciones y minimizar el contacto social. 

Las actividades educativas pasaron a realizarse a distancia y se aceleró el proceso de apertura a trámites en modalidad no-presencial. 

En los supermercados y otros comercios minoristas, las compras se pueden realizar normalmente, con el cuidado de que concurra una sola persona a hacer las compras del hogar, y lleve barbijo. 

Prácticamente todos los comercios y talleres tienen dispensadores de alcohol en gel para higienizarse las manos al tocar dinero o dispositivos electrónicos de uso compartido. 

La rápida y extensiva implementación de estas medidas, ha permitido coartar las infecciones, a la vez que permite tanto a la industria como al comercio seguir funcionando con relativa normalidad. 

Medidas financieras, fiscales y administrativas: 

Además de prevenir el daño que puede causar el virus, para el gobierno es preciso mitigar el impacto económico que inevitablemente tendrá tanto en la caja de los negocios como en el bolsillo de los trabajadores. 

Reducción del gasto 

Una de las medidas más necesarias ha sido la reducción temporal de los salarios y jubilaciones de los empleados públicos, superiores a los 80.000 pesos uruguayos (unos 1900 dolares). Los estatales en Uruguay han gozado tradicionalmente de un estatus superior a los empleados del sector privado con sueldos sustancialmente más altos para las mismas tareas e inamovilidad, entre otros beneficios. Este recorte, le permitirá al gobierno crear un fondo para afrontar los gastos de adaptación a la emergencia sanitaria. 

Reducción de la presión impositiva 

Laprórroga de los vencimientos de impuestos de DGI (la equivalente uruguaya de la AFIP), permite a las empresas, de grandes conglomerados a monotributistas, postergar los pagos de los impuestos que vencían en Abril sosteniendo la liquidez del sector productivo. 

Flexibilización del mercado laboral 

La flexibilización del seguro de desempleo le permitió a las empresas uruguayas más opciones para reducir el costo de su plantilla sin implicar ésto la ocurrencia de una ola de despidos. El estado se hizo cargo de pagar un seguro de desempleo parcial en casos en los que el trabajador continuaba trabajando en la empresa con horario reducido, mitigando también el efecto negativo en los ingresos de los trabajadores. 

Exoneración temporal del pago de cargas sociales para PyMES 

Las empresas con menos de 10 trabajadores, contaron con un régimen especial de exoneraciones y financiación de las cargas sociales. Esta medida, apunta a evitar que las micro y pequeñas empresas sufran una crisis de liquidez que las pudiera llevar a la quiebra. 

Promoción del acceso a créditos blandos para PyMEs y trabajadores independientes. 

El sistema financiero también participa del esfuerzo por reactivar la economía. El otorgamiento de préstamos blandos a través de la Agencia Nacional de Desarrollo, ANDE, el Banco República (estatal) y la promoción de otorgamiento de préstamos a través de la banca privada mediante los fondos de garantías, permiten a las empresas uruguayas tener acceso a créditos tanto de emergencia, para atender a la crisis de liquidez que pueda estar atravesando, como para la realización de las inversiones necesarias para ajustar sus operaciones a la “nueva normalidad”. 

Sobre el autor: Pablo Laurta es empresario y consultor en gestión de medios digitales. CEO de Vcontenidos. Director de DespiertaMedia.
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